Como si de una lupa se tratase, la imagen se ve clara cuando nuestros pensamientos se calman. 

Vivimos en una sociedad cada vez más nerviosa, cada vez más acostumbrada a funcionar con la mente más descontrolada que otra cosa, pensamientos obsesivos, ansiedad, pensamientos auto destructivos que crean hábitos, que hacen más fácil la aparición de la depresión. Por otra parte tenemos una actividad también desproporcionada, sin darnos tregua a que nuestro cuerpo se reponga, nuestra mente se calme…
Apretamos tanto las cuerdas que así no vamos a dar el do de pecho. No ponemos límites sanos en nuestra vida desenfrenada y luego nos extrañamos de que nuestros hijos tengan problemas como, por ejemplo, el déficit de atención y la hiperactividad. 

Si aprendiéramos a calmar nuestra mente, las cosas empezarían a dibujarse ante nuestros ojos tal cual son, pero nuestra mirada es muy estrecha y lo queremos todo para ayer.

Hay una imagen que tengo estos días en mi cabeza, y es que hace poco leí un pasaje del libro Los beneficios de la meditación, de Daniel Goleman y Richard J. Davidson. En la página 261 puede leerse cómo encontraron un descubrimiento sorprendente, como si de la Tierra vista desde arriba se tratase, en plena noche, diferentes luces conectadas en diferentes zonas iluminándolo todo… así mismo, en sus experimentos los meditadores muy avanzados ofrecían ondas gamma de alta amplitud mientras meditaban. 

“Las ondas gamma son las más rápidas de todas las ondas cerebrales, se producen en aquellos momentos en los que distintas regiones cerebrales operan armónicamente, como sucede en los momentos de discernimiento en los que los distintos elementos que componen un puzle mental se activan simultáneamente.”


Pero más sorprendente aún resulta ver cómo comprobaron que este efecto es duradero en quien tiene su cerebro bien entrenado, hasta el punto de causar un rasgo alterado, Rasgos alterados es la traducción del título original de este libro. Es decir, que una práctica continuada y conveniente de la meditación puede producir cambios estables en el cerebro. Esta es una de las cosas más sorprendentes que han podido descubrirse hoy en día sobre el funcionamiento del cerebro. 

Cuando estamos en condiciones muy óptimas nuestro cerebro, al menos durante un breve instante, consigue poner en sincronía a las diferentes partes. Este es un estado de flujo, de creatividad, de calma, un estado que se consigue durante la meditación, aunque sólo sea por unos segundos. Con la práctica lo que se consigue es que este tiempo sea ampliado hasta cambiar rasgos del funcionamiento del cerebro, eso sí, después de miles de horas de meditación durante años. Aún se están investigando muchas cosas al respecto, queda mucho por descubrir, pero esto ya es muy sorprendente.

Me gustaría compartir contigo un descubrimiento que yo he hecho hace muy poco, se trata de este curso gratuito online de MBSR que tan generosamente nos ofrece Dave Potter, un Programa de Reducción de Estrés Basado en la Atención Plena inspirado en el programa que ha desarrollado el doctor Jon Kabat-Zinn en la Escuela de medicina de la Universidad de Massachusetts. Espero que te resulte muy útil. 

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