Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua el estrés es la tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves.
Un cierto grado de estrés es positivo, no sólo se caracteriza por experiencias dolorosas, sin ese grado de estrés no podríamos sentir con pasión muchas situaciones de la vida como descubrir cosas nuevas siendo bebés o como reaccionar con gran disfrute ante una buena noticia, tampoco podríamos estar a la altura en situaciones que requieren responsabilidad como la realización de un examen o el desarrollo de un trabajo del que dependen otras vidas, pues ese estrés nos aporta un grado de atención y cuidado necesario para realizar la tarea, de lo contrario podríamos caer en la pereza, la desidia y la indiferencia.
Sin embargo, cuando la situación es o se percibe de tal manera que tenemos dudas de disponer de suficientes recursos para afrontarla, entonces es cuando puede surgir el estrés en un grado intenso. Ya sea porque, mientras nos bañábamos en las aguas tranquilas y paradisíacas en nuestras vacaciones, nos hemos encontrado de frente con una aleta de tiburón y hemos tenido que nadar como nunca ante la duda de si lo conseguiríamos. O bien porque hemos querido ser superwoman y mantener el negocio familliar, además de cuidar de dos hijos, además de atender a una madre enferma y además de gozar de una buena salud y tranquilidad.
En cualquiera de los dos casos es lógico que tengamos la duda de si tenemos recursos suficientes para afrontar la situación con éxito. En el primer caso no nos queda otra que nadar a toda prisa, cuestión de supervivencia. La buena noticia es que en el segundo caso podemos hacer mucho más, por ejemplo, analizar cómo estamos gestionando nuestra vida y ver qué errores puede haber en nuestros cálculos, si llegamos a la conclusión de que queríamos hacer más de lo que nuestro cuerpo y nuestra mente pueden soportar, entonces hay que hacer algunos cambios, uno de ellos es dejar que se haga un reparto más justo de tareas en el núcleo familiar y si hace falta pedir ayuda a más familiares.
En ocasiones estamos soportando el peso y la responsabilidad de otras personas y eso ocasiona mucho estrés, que más tarde se puede transformar en ansiedad y de ahí a otros problemas psicológicos, además de no ayudar al desarrollo de esas otras personas que no están cogiendo sus propias responsabilidades.
Se podría decir que en ocasiones podemos padecer un excesivo estrés cuando queremos centrarnos en demasiadas tareas a la vez.
¿Qué más puedo hacer para prevenir o tratar el estrés?
Pues justo la práctica de lo contrario a querer hacer varias tareas a la vez, y es poner el foco en una sola en cada ocasión, así como la cámara de fotografía enfoca una flor en todo su explendor, quedando claramente visibles las gotas de lluvia sobre sus pétalos.
Esto es lo que se llama la práctica del Mindfulness, es una cualidad de la mente o más bien una capacidad intrínseca de la mente de estar presente y consciente en un momento determinado, cuerpo y mente se sincronizan totalmente en un instante de realidad prensente.
Cuando estamos centrados en una tarea que nos gusta somos capaces de no pensar en nada más que no tenga que ver con eso y el tiempo parece pasar muy deprisa. Se trata justo de esto pero haciéndolo de una forma consciente.
La práctica del mindfulness nos hace descubrir el disfrute de cualquier tarea que tengamos que realizar y nos acostumbra a hacer una tarea cada vez, además de estar más en el presente que en el pasado o en el futuro cuando no es necesario.
Puedes hacer un ejercicio ahora, escucha y mira esta imagen que dura 51 segundos, mientras conectas con tu respiración, atendiendo a cómo entra y sale el aire de tu cuerpo:
Mindfulness
¿Quieres compartir aquí qué otras cosas te sirven a ti para no llegar a tener un problema de estrés?

Hola, muy clarificador el artículo. Cuando yo me siento con estrés, para mi es un síntoma de algo que me pide la vida. Por eso intento escuchar mi estrés y comprender que necesito de verdad. Muchas veces descubro que lo que necesito es sensibilizarme, relajarme y conectarme con el amor que hay en mi. Otras veces me pide conectarme con mi poder, mi voluntad y mi fuerza interna, para actuar desde este centramiento en mi (no desde el exterior).
Por tanto, me ayuda descubrir el sentido de mi vida y mi acción. Centrarme en lo que de verdad es importante y me guía. Comprender mi sombra, mis impulsos, mi poder, mis trampas, mis necesidades,…
Bueno, estas son algunas cosas que creo que hago cuando me acuerdo para entender y manejar mi estrés. Algo tan común…
Y cuando no me acuerdo de manejarlo, tengo mis mecanismos de evasión del estrés, aunque lo que hacen es ocultarlo en la sombra, y luego vuelve a salir en otros momentos con más fuerza… Vamos, que es todo un arte esto del estrés, como voy aprendiendo contigo, conmigo mismo y con tantas personas
Hola Nacho. Eso es, lo importante es conocerse y saber qué es lo que puede uno necesitar en cada momento. Y como bien apuntas el estrés puede provenir de diferentes causas, digamos que es sólo un síntoma que nos avisa de que el vaso está demasiado lleno. La causa puede provenir de haber estado un tiempo queriendo cumplir las expectativas de los demás y en algún sentido nos hemos abandonado. Las demandas del exterior pueden ser muchas, ya sea en el ámbito familiar o en el laboral, sin embargo, somos nosotros los que debemos gestionar nuestro barco y ser conscientes de nuestras necesidades y nuestros límites, así estaremos en disposición de saber qué cosas podemos cumplir y cuáles no, también podremos ordenar bien las prioridades.
Detectar las señales es un primer paso importante, el siguiente paso sería hacer algo con ellas, entender el mensaje y hacer algo al respecto.
Cuando no hacemos caso a estas señales es cuando ese mensaje sobrevive en la sombra, y si se acumula mucho se podría transformar en ataque de ansiedad y otros síntomas que ya nos comunican a voces que la cosa es urgente.
Muchas gracias por compartir aquí cuáles son tus estrategias para prevenir el estrés.
Y yo me siento también muy identificada con las estrategias que tú llevas a cabo. Una de las cosas que más me gusta es aprovechar mis vivencias para aprender de mí misma.
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